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San Ignacio
Un café de San José de Lourdes, San Ignacio
En el caserío Nazareth de la Cumbre, en el distrito de San José de Lourdes, San Ignacio (Cajamarca), a 1,800 m s. n. m., Franklin Peña y su familia cultivan café como parte de un proyecto que nació en 2021, después de la pandemia.
Finca La Familia comenzó con apenas seis personas: los padres de Franklin, sus hermanos y él. Juntos decidieron renovar sus cafetales y apostar por una forma distinta de producir café, enfocada en la calidad y en el potencial de su territorio.
La decisión no fue sencilla. Convencer a más personas de sumarse al proyecto fue uno de los primeros desafíos. Pero tenían una idea clara: producir un café diferente, de mayor calidad y capaz de generar mejores oportunidades para sus familias.
Una familia inspirada en la calidad de su territorio
Desde el comienzo, la familia Peña entendió que producir café de especialidad exigía cuidar cada detalle. Renovaron parcelas, introdujeron nuevas variedades, se capacitaron y mejoraron progresivamente sus procesos de cosecha, postcosecha y fermentación.
También invirtieron en infraestructura y conocimiento. Cada mejora fue parte de un aprendizaje que buscaba expresar mejor las características del café y darle un mayor valor al trabajo de quienes lo producen.
En 2023 lograron producir su primer lote comercial. El café llegó incluso a mercados internacionales, como el Reino Unido, convirtiéndose en una señal de que el esfuerzo de aquellas seis personas podía trascender las fronteras de San Ignacio.
De una familia a una comunidad
Con el tiempo, otros productores se unieron al proyecto aprovechando las condiciones privilegiadas del suelo de San José de Lourdes. Los microclimas, la altitud y las características de su territorio crean un entorno capaz de producir cafés con perfiles particulares.
Lo que empezó como una iniciativa familiar hoy reúne a más de diez familias que comparten una misma visión: producir cafés únicos y construir nuevas oportunidades a partir de su propio territorio.
Perfil sensorial
Nuestro café de San Ignacio se caracteriza por su dulzor suave y perfil frutal. En la primera impresión aparecen los frutos secos y los guindones, acompañados por un dulzor que recuerda a la caña verde. Su acidez cítrica evoca una naranja pintona, mientras que el cuerpo terroso aporta profundidad y equilibrio a la taza.
Una taza dulce y suave, de acidez cítrica, cuerpo terroso y final limpio, que expresa el carácter de San Ignacio y el trabajo de las familias que decidieron apostar por la calidad.
- Región
- Cajamarca
- Provincia
- San Ignacio
- Distrito
- San José de Lourdes
- Productor
- Franklin Peña
- Variedades
- Caturra amarillo, Típica y Catimor (Blend)
- Finca
- La Familia
- Altitud
- 1,800 m.s.n.m.
- Proceso
- Lavado