Café con suelo

¿Qué nos motivó a crear Café con suelo?

Con suelo significa «conectado con el origen».

Todo café especial nace en un entorno con suelos fértiles, climas favorables y personas trabajadoras. Si hoy día podemos disfrutar de estos excepcionales cafés es porque hubo familias caficultoras que invirtieron y trabajaron durante años para sacar la mejor expresión de su cosecha. Cada taza se la debemos a ellos y a su ímpetu por obtener un café de calidad.

Queremos que el consumidor final conecte con el origen y la historia detrás de su café. Esto solo es posible gracias a la trazabilidad hasta el productor y la finca.

Productor revisando una planta de café en flor en la ladera de su finca

Buscamos democratizar el café trazable y de calidad.

Sabemos que el café de especialidad puede ponerse muy técnico y que eso es una barrera para promover su consumo. A través de nuestros productos buscamos comunicar e innovar para que disfrutes un café de calidad de la forma más sencilla posible.

Filtrante de Café con suelo reposando en una taza de vidrio, rodeada de granos tostados

¿Hay una persona llamada Consuelo?

Sí. Consuelo fue mi abuela. Ella no tomaba café de especialidad, pero sí tenía un gran sentido de justicia social y un inconmensurable amor por el Perú. Café con suelo nació un 23 de marzo del 2026 —el mismo día de su cumpleaños— como un tributo hacia ella.

Consuelo, la abuela de Franco, junto a su familia

¿Y quiénes somos nosotros?

Somos Franco y Carolina —Franlina—. Una pareja de esposos que busca conectar su trabajo con un propósito que nos motive a seguir creciendo cada día. Yo (Franco) soy amante del café y un fiel creyente de que mi hermoso país tiene muchísimo que ofrecer; Carolina es mi socia, mi catadora #1 y mi mejor complemento —además, ella dice que es mi jefa—. Juntos construimos este proyecto con mucho cariño, convicción y trabajo.

Franco y Carolina con los productos de Café con suelo

Cada origen tiene una historia detrás

Nuestros productores encontraron en el café un medio de vida. Valoremos su trabajo disfrutando de sus cafés y leyendo sobre su historia.

Caficultora subiendo por el sendero de su cafetal