Nuestros orígenes
La trazabilidad es el primer paso para valorar el esfuerzo del productor. Conoce quiénes están detrás de tu taza de café.
¿Qué historia quieres conocer?
Un café de Alto Inambari, Sandia
En el distrito de Alto Inambari, provincia de Sandia (Puno), a 1,850 m s. n. m., Simón Quispe cultiva café en la Finca Generosa como se ha hecho allí por décadas: a mano y aplicando técnicas heredadas de generación en generación.
No es una región de grandes haciendas ni de procesos industrializados. Aquí las parcelas son pequeñas y el trabajo depende, casi por completo, de las manos de quien las cultiva.
Un productor en busca de la excelencia
Las laderas son empinadas y cada finca procesa su café de manera independiente. El resultado depende de las decisiones de cada productor: cómo selecciona la cereza, cuánto tiempo fermenta el café y el cuidado que pone en cada etapa.
Simón ha elegido hacer las cosas con paciencia y diligencia, seleccionando manualmente las cerezas maduras y buscando la mejor expresión de su cosecha. Esa dedicación se refleja en una taza limpia, equilibrada y con carácter propio.
El suelo como protagonista
La altura, el clima y los suelos fértiles de Alto Inambari permiten que las variedades Bourbon, Caturra y Típica encuentren las condiciones ideales para desarrollarse. Un proceso lavado completa ese trabajo, preservando la claridad y la dulzura natural del café para ofrecer una taza que refleja fielmente su origen.
Experiencia sensorial
Nuestro café de Puno se caracteriza por su dulzor único. El chocolate y las pasas rubias marcan la primera impresión. Después, aparecen la manzana acaramelada y los frutos rojos, acompañados por una frescura cítrica que recuerda a la naranjilla.
Una taza de cuerpo medio y final dulce, limpia y prolongada.